Declarar una emergencia energética en Colombia fue la solicitud que el senador Juan Espinal, del Centro Democrático, hizo al presidente Abelardo de la Espriella durante la sesión del 2 de septiembre de 2026 en el Congreso de la República. El pedido responde al riesgo de racionamiento ante la fuerte sequía asociada al fenómeno de El Niño.
El congresista también planteó establecer un trámite rápido para los proyectos que están a la espera de ingresar al sistema eléctrico. La propuesta busca reducir los tiempos de licenciamiento ambiental y consulta previa para iniciativas que ya se encuentran listas y requieren autorizaciones para conectarse al sistema nacional.
Espinal advirtió que el sector enfrenta una creciente presión debido al aumento de la demanda y a la posibilidad de un fenómeno de El Niño de gran intensidad. “El tema energético es más preocupante de lo que nos imaginamos”, afirmó. Además, sostuvo que este fenómeno climático podría ser el más fuerte registrado en Colombia en 150 años y aseguró: “Colombia se va a apagar posiblemente y el único culpable es Gustavo Petro”.
Reclamos al manejo del sistema eléctrico
Durante su intervención, Espinal responsabilizó a Gustavo Petro por decisiones relacionadas con la expansión de la capacidad energética, el desarrollo de energías renovables y la exploración de hidrocarburos. También cuestionó que durante los últimos cuatro años no se hubieran firmado nuevos contratos de hidrocarburos y señaló retrasos en la aprobación de proyectos para la Costa Caribe.
El senador resaltó además la importancia de Hidroituango y de las plantas térmicas como respaldo para garantizar el suministro eléctrico en momentos de mayor presión sobre el sistema.
Propuestas y costo de una crisis eléctrica
Entre las medidas planteadas por Espinal se encuentran:
- Implementar un trámite rápido que permita reducir los tiempos de licenciamiento ambiental y consulta previa para proyectos estratégicos que esperan autorización para conectarse al sistema nacional.
- Promover desde el Congreso una ley de eficiencia energética, tomando como referencia normas implementadas en Chile y Perú.
El senador también respaldó la medida de ahorro promovida por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), aunque consideró que podría no ser suficiente ante un escenario de sequía y aumento del consumo. En ese contexto, relacionó una eventual crisis eléctrica con el desempeño de la economía.
“Si nos vamos a un fracaso energético, también nos vamos a un fracaso económico”, expresó. Asimismo, recordó que el Banco de la República estima que una hora sin servicio eléctrico tendría un costo de $200.000 millones para Colombia.
Alerta por la presión sobre la demanda y la sequía
Frente a estas advertencias, el gerente encargado de XM, Juan Carlos Morales, aseguró que Colombia todavía se encuentra lejos de enfrentar un apagón como el ocurrido en 1992. Sin embargo, reconoció que la incertidumbre sobre el comportamiento del sistema es mayor que en años anteriores.

“Estamos viendo temperaturas mucho más altas, condiciones de sequía que pueden ser aún más críticas o más prolongadas, y estamos tratando de evitar que el sistema llegue a una condición crítica con el objeto de que no tengamos esa situación”, explicó Morales a Blu Radio.
El funcionario señaló que este escenario obliga a incrementar la generación de las plantas térmicas para producir electricidad y preservar el agua almacenada en los embalses. También consideró necesario reducir el consumo y garantizar la disponibilidad de gas y combustibles líquidos.
Morales hizo un llamado a los usuarios para utilizar la energía de manera racional frente a los desafíos derivados del fenómeno de El Niño y a un contexto de creciente necesidad de importar gas. Según indicó, durante este año la demanda ha registrado aumentos superiores al 6 % de manera reiterada en todos los meses.

Impacto mayor por la dependencia actual de la electricidad
La presidenta de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen), Natalia Gutiérrez, advirtió que Colombia “sí tiene una posibilidad de tener un apagón en el próximo fenómeno de El Niño”. Su advertencia se centró en la creciente dependencia de la electricidad para el funcionamiento de hogares, comercios, entidades bancarias y servicios digitales.
Gutiérrez recordó los periodos de dificultades en el suministro eléctrico que atravesó Colombia, cuando los hogares debían prepararse para los cortes de energía y tener identificados lugares para guardar las velas y los fósforos. Según explicó, aquella situación fue “muy dura para el país”, pero una eventual interrupción del servicio tendría actualmente consecuencias diferentes debido a la transformación de la economía y a la mayor dependencia de la electricidad.
La dirigente señaló que, a diferencia de aquellos años, Colombia actualmente cuenta con internet, vehículos eléctricos, plataformas digitales de pago, centros de datos y sistemas de inteligencia artificial, sectores cuyo funcionamiento depende de manera directa del suministro eléctrico.
Escrito por: Diego Coronado





































