Alias Cuervo, identificado como Diego Manuel Guzmán, fue capturado la tarde del 3 de junio en el barrio Castilla de Medellín, horas después de que cámaras de seguridad lo registraran presuntamente disparando contra tanquetas de la Policía desde las rejas de la Universidad de Antioquia durante los disturbios.
Un allanamiento realizado esa misma noche por orden de la Fiscalía permitió incautar banderas del Ejército de Liberación Nacional, carnés que lo acreditaban presuntamente como periodista y defensor de derechos humanos, prendas de uso militar, un dron y apuntes manuscritos relacionados con la fabricación de explosivos.
Entre los elementos hallados también figuraban libros sobre insurgencia, conflicto armado y el ELN, además de afiches del Che Guevara, panfletos anarquistas y documentos con mensajes atribuidos a esa organización armada. Las autoridades consideran que este material podría aportar información relevante para establecer posibles vínculos del capturado con grupos ilegales.
La reconstrucción de los hechos fue presentada por el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, junto al comandante de la Policía Metropolitana, Henry Bello, y el secretario de Seguridad, Manuel Villa.
Según las autoridades, hacia las 10:00 de la mañana comenzaron a circular panfletos en los alrededores de la universidad. Minutos después, entre 30 y 40 encapuchados se reunieron en las plazoletas del campus. A las 11:30 iniciaron los ataques con papas bomba y bombas molotov, mientras que sobre las 12:15 la Policía intervino en la calle Barranquilla para evitar que los disturbios se extendieran.
Durante los enfrentamientos, un uniformado resultó herido en una pierna y varias tanquetas registraron impactos de bala.
Las cámaras de seguridad habrían captado a alias Cuervo disparando desde el interior de la universidad. Posteriormente, según la versión oficial, se cambió de ropa, guardó la capucha en una mochila y abandonó el lugar por una salida diferente. Tras un seguimiento, fue capturado en flagrancia hacia las 5:30 de la tarde cuando ingresaba al barrio Castilla.

El alcalde aseguró que los investigadores buscan establecer cómo eran almacenados los explosivos utilizados durante los disturbios y cuestionó el uso de estudiantes como escudos humanos durante este tipo de hechos.
Para Gutiérrez, lo ocurrido no corresponde a un hecho aislado, sino a una estrategia coordinada observada en otras ciudades del país. No obstante, reiteró que en Medellín se garantiza la protesta social, pero no se tolerarán actos violentos ni acciones que puedan ser catalogadas como terrorismo.
La investigación continúa y las autoridades analizan el contenido de teléfonos celulares, memorias USB y el dron incautado durante el allanamiento, con el objetivo de determinar si existen más conexiones con estructuras del ELN relacionadas con los disturbios ocurridos en el campus universitario.






































