Para Naín Andrés Pérez Toncel, alias “Bendito Menor”, la actividad criminal y la exposición pública estuvieron estrechamente ligadas. Desde su incursión en las estructuras de “Los Pachenca” hasta su ascenso como uno de sus principales mandos en La Guajira, construyó una imagen marcada por la violencia y la ostentación en redes sociales.
Su muerte fue confirmada tras un operativo de la Fuerza Pública realizado en Riohacha durante la madrugada del 4 de septiembre. Pérez Toncel, de 26 años, murió junto con su pareja sentimental, Rosa Angélica Tarazona, alias “La Bebecita”, y dos hombres que harían parte de su esquema de seguridad.
El desenlace puso fin a una trayectoria criminal que, según las autoridades, avanzó con rapidez dentro de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), conocidas también como “Los Pachenca”.
Del sicariato al mando de “Los Pachenca”
Fuentes judiciales señalan que Pérez Toncel habría comenzado su trayectoria delictiva a los 19 años como sicario de “Los Pachenca” en La Guajira. La organización, surgida en Santa Marta, había extendido su presencia hacia La Guajira y Cesar, donde disputaba actividades relacionadas con el narcotráfico y la extorsión.
Después de la muerte de Jesús María Aguirre, alias “Chucho Mercancía”, durante un operativo policial en 2019, la estructura adoptó el nombre de Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada y amplió su presencia más allá de los entornos urbanos.
En medio de las disputas con otras organizaciones criminales, Pérez Toncel habría ganado reconocimiento dentro de la estructura por su participación en hechos violentos. Esa posición le permitió acercarse al círculo de seguridad de algunos de los principales jefes de la organización: Carmen Evelio, Fredy y Danilo Castillo Carrillo, conocidos como “Muñeca”, “Pinocho” y “Menor”.
La disputa por el control de La Guajira
La ofensiva de las autoridades contra los principales cabecillas de “Los Pachenca” produjo sucesivas capturas y muertes dentro de la organización, situación que habría abierto espacio para el ascenso de mandos medios como “Bendito Menor”.
En 2024, según fuentes judiciales, José Pérez Villanueva, alias “Cholo”, le habría encargado la dirección de las actividades criminales de la estructura en La Guajira, particularmente en Riohacha, Albania y Maicao.
Desde esa posición, Pérez Toncel habría quedado al frente del denominado frente Javier Cáceres, integrado, según las autoridades, por unos 170 hombres armados. La estructura mantenía enfrentamientos tanto con el Clan del Golfo como con una organización local conocida como “Los Jota Jota”.
A “Bendito Menor” las autoridades le atribuyeron participación en homicidios múltiples, secuestros y extorsiones, además del desplazamiento forzado de alrededor de 80 familias. También habría establecido cobros a integrantes de redes dedicadas al tráfico de cocaína por las costas y puertos de La Guajira: 100 dólares por kilogramo custodiado y 500 dólares por cada envío realizado mediante lanchas rápidas.
De acuerdo con la Dijín, Pérez Toncel era buscado mediante Circular Roja de Interpol y tenía cinco órdenes de captura por delitos como homicidio agravado, secuestro, extorsión y concierto para delinquir agravado.

Entre los casos que figuraban en su expediente estaba el secuestro, tortura y asesinato de un menor venezolano de 16 años, ocurrido en diciembre de 2025. Las autoridades también señalaron que posteriormente habría sido desmembrado.
El rostro mediático de “Bendito Menor”
A medida que consolidaba su posición dentro de la organización, Pérez Toncel también comenzó a ganar notoriedad por la manera en que exhibía su vida en plataformas digitales.
Junto con Rosa Angélica Tarazona, alias “La Bebecita”, habría creado y utilizado cuentas en Instagram, Facebook y TikTok para mostrar vehículos de alta gama, armas, dinero, fiestas y motocicletas, proyectando una imagen de lujo asociada a la actividad criminal.
Las publicaciones incluían fotografías con prendas de tipo militar y armas de diferentes características, además de videos en los que aparecía participando en caravanas de motociclistas por carreteras de La Guajira y Magdalena.
También se difundían imágenes de celebraciones privadas con DJs, cantantes de vallenato y otros invitados, eventos que, según los reportes conocidos, estaban reservados para integrantes de la organización y personas cercanas a ella.
El enfrentamiento con Abelardo de la Espriella
Durante el Gobierno de Gustavo Petro, en 2025, Pérez Toncel recibió el reconocimiento como representante de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada dentro de los acercamientos para establecer un espacio de conversación sociojurídica con la organización. En ese contexto, las órdenes de captura que pesaban en su contra fueron suspendidas.

Sin embargo, el proceso no llegó a concretarse antes del cambio de Gobierno.
El 9 de julio, el entonces presidente electo Abelardo de la Espriella señaló a “Bendito Menor” como objetivo de su ofensiva contra las estructuras criminales. La respuesta del cabecilla fue difundida nuevamente a través de redes sociales, donde publicó contenidos con los que desafiaba públicamente a las autoridades.
En uno de esos videos apareció realizando maniobras sobre una motocicleta de alto cilindraje en una carretera de la Alta Guajira. En la publicación afirmó encontrarse “melo” y acompañó las imágenes con un mensaje relacionado con su identidad y su concepto de patria.
Posteriormente, difundió fotografías en las que llevaba una camiseta blanca con la expresión “anti Abelardo”. También publicó un video en el que se burlaba de los balones de fútbol entregados por De la Espriella a niños afectados por el terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto.
La exposición pública que durante meses acompañó sus actividades terminó convirtiéndose en uno de los rasgos más reconocibles de Pérez Toncel, hasta que su ubicación fue detectada y la Fuerza Pública adelantó el operativo que terminó con su muerte en Riohacha.
Escrito por: Diego Coronado






































