Las comisiones económicas del Congreso de la República dieron luz verde al monto del proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027, fijándolo en $634,9 billones. Con esta decisión comienza una nueva fase del trámite, en la que se deberá establecer cómo se distribuirá esa bolsa entre los diferentes sectores y regiones del país.
Sin embargo, la aprobación realizada no corresponde todavía a la totalidad de la ley de presupuesto. Lo que quedó definido fue el techo máximo de gasto, mientras aún están pendientes la discusión y votación del articulado, la regionalización y la distribución de los recursos entre los sectores. El Congreso tiene hasta el 25 de septiembre para adelantar el primer debate, mientras que las plenarias de Senado y Cámara cuentan hasta el 20 de octubre para darle aprobación definitiva al proyecto.
La iniciativa, presentada por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público el pasado 27 de agosto, incorpora varias obligaciones que no estaban contempladas en la propuesta presupuestal del Gobierno anterior. Entre ellas se encuentran:
- $6,5 billones destinados a pensiones.
- $2 billones para el sector salud.
- $4,5 billones correspondientes a la nómina pública.
- $9,6 billones para cubrir el déficit acumulado del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc).
- $0,7 billones para las universidades públicas.
Victoria del Gobierno en el primer round
La aprobación del monto generó diferentes reacciones entre analistas y sectores políticos. El exministro de Hacienda Juan Camilo Restrepo consideró que el Gobierno obtuvo una primera victoria, aunque advirtió que las discusiones más complejas todavía están por comenzar.
“Hoy ganó el Gobierno el primer round presupuestal al lograr que las comisiones económicas aprobaran un monto del presupuesto para la vigencia del año entrante por $635 billones”, señaló Restrepo.
Para el exministro, el siguiente debate será mucho más complejo, especialmente por la necesidad de encontrar fuentes para cubrir el desequilibrio previsto para 2027. En ese sentido, planteó varias alternativas: recurrir a un mayor endeudamiento, aumentar los impuestos, reducir el gasto público o combinar las tres opciones.
Restrepo insistió en que esta segunda etapa deberá quedar definida antes de la medianoche del 20 de octubre.
Qué aprobaron exactamente las comisiones económicas
El exsubdirector de Fiscalización de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), Christian Quiñonez, explicó que la votación no significa que el Congreso haya aprobado de manera definitiva todo el presupuesto.
Según el exfuncionario, las comisiones establecieron únicamente el límite máximo de recursos que podrá tener el PGN de 2027. A partir de ahora, el Legislativo deberá entrar a discutir el articulado y determinar la asignación concreta de los recursos dentro de ese monto.
Quiñonez también recordó los plazos establecidos para completar el trámite y explicó que, si las plenarias no aprueban el presupuesto antes del 20 de octubre, el proyecto presentado por el Ministerio de Hacienda entraría en vigencia mediante decreto.
Cómo queda distribuido el presupuesto
La decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de San Buenaventura, sede Bogotá, Lorena Gutiérrez, señaló que la aprobación del monto representa apenas una parte del proceso.
“¿Qué se aprobó? El tamaño de la bolsa, todavía no la ley completa”, explicó.
De acuerdo con el proyecto, los $634,9 billones estarían distribuidos de la siguiente manera:
- $392,5 billones para funcionamiento.
- $155,4 billones para el servicio de la deuda.
- $86,9 billones para inversión.
En términos porcentuales, esto significa que aproximadamente $61,8 de cada $100 del presupuesto se destinarían a funcionamiento, $24,5 al pago de la deuda y $13,7 a inversión.
Un presupuesto con mayor presión de deuda
Gutiérrez llamó la atención sobre el peso que tendrá el endeudamiento dentro de las cuentas públicas de 2027. Según su análisis, el país podría terminar destinando más dinero al pago de intereses de la deuda que a la inversión pública.
La académica también destacó que el proyecto presenta unas cuentas más realistas, debido a que incorpora obligaciones que anteriormente estaban insuficientemente presupuestadas. Entre ellas están los gastos relacionados con salud, pensiones, universidades y subsidios.
El proyecto también deja por fuera ingresos que dependían de la aprobación de medidas que todavía no habían sido adoptadas. Dentro del gasto de funcionamiento, además, se contemplan transferencias sociales.
En cuanto a los ingresos corrientes de la Nación, estos caerían 7,4 %, mientras que la financiación tendría una mayor dependencia de los créditos internos y externos.
Frente a los $555,8 billones presupuestados para 2026, el monto planteado para 2027 representa un incremento de 14,2 %, tomando como referencia las cifras con corte a junio. No obstante, la inversión tendría una reducción nominal de 2,8 %.

Uno de los mayores incrementos estaría relacionado con el servicio de la deuda, que aumentaría 54,7 %. Solo el pago de intereses alcanzaría los $94,4 billones, una cifra que supera en aproximadamente $7,5 billones el total previsto para inversión.
Gutiérrez también señaló que permanecen necesidades presupuestales sin resolver.
Entre las alertas mencionadas está una posible brecha de aproximadamente $8,2 billones en el sector salud frente a los recursos que serían necesarios. El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) también ha advertido riesgos asociados con los subsidios energéticos y las necesidades de reconstrucción posteriores al terremoto.
Para 2027, este escenario contempla un déficit total cercano al 10 % del producto interno bruto (PIB) y una deuda neta que rondaría el 67,3 %.
Gobierno defiende el presupuesto y anticipa recortes
El ministro del Interior, Rodrigo Lara, calificó la aprobación del monto como una señal de respaldo político y aseguró que el proyecto permite mostrar con mayor claridad la situación fiscal del país.
“Aprobamos de manera holgada el monto del Presupuesto General de la Nación 2027: $634,9 billones”, afirmó.
El funcionario rechazó que la decisión represente una autorización sin condiciones para el Gobierno y sostuvo que el proyecto permite evidenciar las dificultades que atraviesan las finanzas públicas.
“Eso no es un cheque en blanco. Es sincerar el problema”, señaló.
Lara también aseguró que el presupuesto no contiene obligaciones ocultas ni mecanismos de endeudamiento que no hayan sido expuestos. “Aquí no hay nada oculto. No hay contabilidades escondidas ni endeudamiento disfrazado en partidas futuras”, manifestó.
El ministro anticipó además que el Gobierno propondrá una reducción del gasto en las entidades nacionales. La intención, según explicó, será disminuir los gastos considerados innecesarios y priorizar la inversión y el empleo.
“Después presentaremos una propuesta de recorte sobre el presupuesto que hoy se discute. Sacrificaremos la grasa y la burocracia. Privilegiaremos la inversión y el trabajo de quien trabaja”, afirmó.
Lara agregó que el Ministerio de Hacienda presentará en noviembre un proyecto orientado a recortar el gasto. También envió un mensaje a los mercados de deuda y defendió la capacidad política del Gobierno para avanzar con sus iniciativas en el Congreso.

“Un mensaje a los mercados de deuda: este Gobierno tiene capacidad de hacer en el Congreso. Nuestra coalición mayoritaria es sólida y robusta”, aseguró.
El funcionario también anunció que en los próximos días se presentará un acto legislativo para modificar el orden de la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo y permitir que este tipo de gestiones se desarrollen públicamente.
Centro Democrático plantea reducir el gasto de funcionamiento
Desde la oposición también surgieron propuestas relacionadas con la financiación del presupuesto. El representante a la Cámara Jhon Jairo Berrío, del Centro Democrático, anunció que su bancada prepara una proposición para establecer un plazo al Gobierno con el fin de presentar la ley de financiamiento.
La propuesta contempla que esa iniciativa sea radicada como máximo un mes después de que sea expedido el Presupuesto General de la Nación para 2027.
“Bueno, nosotros tenemos una proposición lista como bancada del Centro Democrático, donde le vamos a decir al Gobierno nacional que debe salir lo más pronto posible, después de expedido el presupuesto, máximo un mes después, la ley de financiamiento”, explicó Berrío.
La bancada también pretende impulsar una reducción del gasto de funcionamiento. Según el congresista, la proposición solicitará disminuir como mínimo 2 % de este componente, lo que equivaldría a cerca de $40 billones.
A partir de ahora, el debate en el Congreso estará concentrado en definir cómo se financiarán las obligaciones incorporadas en el proyecto, qué sectores recibirán prioridad y cuáles serán las partidas que deberán asumir el ajuste fiscal.
Escrito por: Diego Coronado





































