Los conciertos en el estadio Atanasio Girardot suelen generar debate por las pérdidas económicas que, según se ha señalado, enfrentan clubes como Atlético Nacional e Independiente Medellín cuando no pueden utilizar el escenario. Sin embargo, el impacto de estos eventos va más allá del fútbol profesional: la Unidad Deportiva Atanasio Girardot cuenta con 18 escenarios en los que se desarrollan más de 30 disciplinas deportivas y funcionan distintos clubes y ligas.
El complejo, que albergó los Juegos Suramericanos de 2010, dispone de espacios para practicar baloncesto, voleibol, fútbol, fútbol sala, tenis de campo, gimnasia, karate, taekwondo, lucha, esgrima, bádminton, balonmano, skateboarding, porrismo, patinaje, béisbol y sóftbol, entre otras disciplinas. También es un punto de encuentro para quienes realizan actividad física recreativa, con espacios destinados a la ciclovía, la pista de atletismo y la cancha Marte 1, utilizada para eventos deportivos de alto nivel y actividades recreativas.
Afectación durante un mes
Históricamente, se ha estimado que la pista de atletismo puede recibir cerca de 50.000 usuarios por semana. Este espacio es utilizado tanto por deportistas de alto rendimiento como por ciudadanos que buscan alternativas para ejercitarse durante su tiempo libre.
En otras disciplinas, la afectación puede involucrar a cerca de 1.000 personas entre deportistas en formación, participantes de competencias internas, intercambios y eventos locales, regionales y nacionales. En estas actividades, el impacto puede extenderse a un número mayor de usuarios.
De acuerdo con los registros del Inder, los conteos generales de utilización de los diferentes trayectos de la ciclovía pueden alcanzar los 30.000 usuarios durante un domingo. Entre tanto, las jornadas nocturnas realizadas de martes a jueves reúnen a más de 1.300 personas.
Estas cifras reflejan el alcance que puede tener el cierre temporal de la Unidad Deportiva Atanasio Girardot para la comunidad. Cuando sus instalaciones se destinan a eventos no deportivos, las consecuencias no recaen únicamente sobre las ligas y sus procesos de formación, sino también sobre los ciudadanos que encuentran allí un espacio para realizar actividad física y recreativa.
Según el cronograma detallado por el Inder, el estadio Atanasio Girardot quedó habilitado para su utilización el 14 de octubre. Otros escenarios, como la cancha Marte 1 y el estadio de béisbol Luis Alberto Villegas, tienen prevista su reapertura para este viernes.
Por su parte, la pista de atletismo será entregada a la Liga el 18 de octubre, luego de que surgieran preocupaciones por los posibles daños que habría sufrido. Los coliseos Iván de Bedout, Yesid Santos y otros espacios tienen fechas de entrega programadas entre el 13 y el 21 de octubre.
Más de 300 toneladas de estructuras
Las inquietudes sobre el estado de la pista de atletismo aumentaron después de la difusión de un video en el que los responsables del Electric Daisy Carnival (EDC), el primer festival de música electrónica de este tipo realizado en Colombia, confirmaron que la empresa Ay Solutions instaló más de 300 toneladas de material para soportar equipos de iluminación, estructuras, sistemas de rigging y scaffolding.
El rigging corresponde a los sistemas utilizados para suspender equipos técnicos, como luces, sonido, pantallas LED y elementos escenográficos. El scaffolding, por su parte, comprende estructuras provisionales que sirven de soporte para el montaje de escenarios y otros componentes.
A la carga de estas instalaciones se sumó el tránsito de camiones y otros vehículos pesados sobre una pista que, además, es nueva. Esta situación generó dudas sobre posibles afectaciones en los cauchos y otros componentes de la superficie, fundamentales para el entrenamiento y la competencia de los atletas.
El Inder, entidad encargada de administrar los escenarios deportivos y que otorgó los avales para la realización del concierto, ha sostenido en varias ocasiones que las instalaciones no sufrieron daños y que los espacios están protegidos por las pólizas contempladas en el contrato de arrendamiento.
No obstante, el peso soportado por la pista durante el montaje de las estructuras fue objeto de cuestionamientos en redes sociales. Además, representantes de varias ligas señalaron que debieron modificar sus actividades y buscar instalaciones alternativas para mantener sus entrenamientos y competencias.
Algunas organizaciones recurrieron a escenarios de universidades como la Universidad de Medellín y la Universidad de Antioquia. Otros deportistas tuvieron que desplazarse hasta Urabá y otros municipios donde Indeportes dispone de complejos deportivos adecuados. También hubo escuelas de formación que suspendieron sus actividades durante aproximadamente un mes, debido a que algunas familias no podían asumir los desplazamientos hacia otras sedes.
El desafío de equilibrar los espectáculos y el deporte
Aunque los grandes conciertos y espectáculos culturales representan oportunidades económicas y de proyección para Medellín, su realización en escenarios deportivos plantea la necesidad de encontrar un equilibrio entre estas actividades y el uso habitual de la infraestructura pública.
Para las ligas, mantener las condiciones de los escenarios y garantizar la continuidad de los procesos deportivos es fundamental. La Unidad Deportiva Atanasio Girardot constituye un espacio clave para miles de deportistas y ciudadanos que dependen de sus instalaciones para entrenar, competir y realizar actividades recreativas.

La situación también tiene implicaciones para los atletas de alto rendimiento de Antioquia, muchos de los cuales utilizan este complejo para prepararse de cara a competencias nacionales e internacionales. El departamento busca recuperar su título en los Juegos Nacionales de 2027, por lo que la continuidad de los entrenamientos resulta relevante para quienes aspiran a obtener medallas en esas justas.
La discusión, por tanto, no se limita a las pérdidas económicas que puedan experimentar Atlético Nacional e Independiente Medellín cuando el estadio no está disponible. También comprende las dificultades que enfrentan las ligas, las escuelas de formación y los usuarios recreativos cuando deben interrumpir sus actividades o trasladarse a otros lugares.
El DAVIarena, una alternativa para los grandes eventos
La programación de conciertos y espectáculos masivos en Medellín para lo que resta del año contempla el uso del DAVIarena, un escenario construido para albergar este tipo de actividades y que podría contribuir a reducir la presión sobre la Unidad Deportiva Atanasio Girardot.

Tomás Uribe Maya, gerente comercial, de mercadeo y comunicaciones del DAVIarena, explicó recientemente que el recinto tiene capacidad para 6.000 personas de pie y 3.500 asistentes sentados cuando el formato del evento lo requiere. En su configuración de arena completa, la capacidad puede llegar a cerca de 17.900 personas.
El lugar también busca ofrecer una experiencia que vaya más allá de los espectáculos. Según Uribe Maya, dispone de 16 restaurantes, 17 bares, 57 baños con más de 260 baterías sanitarias y espacios para activaciones de marca.
“No queremos que la gente venga solo al concierto, sino que también pueda disfrutar el espacio y pasar un buen rato”, explicó el directivo.
La disponibilidad de un recinto diseñado para conciertos abre la posibilidad de distribuir mejor los eventos masivos en la ciudad y reducir su impacto sobre los escenarios destinados al deporte. Sin embargo, la afectación experimentada por las ligas y los usuarios de la Unidad Deportiva Atanasio Girardot pone de relieve la importancia de garantizar que la organización de estos espectáculos sea compatible con la continuidad de las actividades deportivas y recreativas.
Escrito por: Diego Coronado

































