Rocasol, una startup colombiana de tecnología limpia y servicios financieros, encontró una alternativa para facilitar el acceso de hogares y pequeñas y medianas empresas (pymes) a sistemas de energía solar. Su modelo permite que los clientes accedan a paneles fotovoltaicos sin realizar un desembolso inicial de capital propio, una de las principales barreras para adoptar este tipo de tecnología.
La compañía identificó un segmento que, según su experiencia, había recibido menor atención de los grandes inversionistas, tradicionalmente concentrados en proyectos de mayor escala, como minigranjas de entre 100 kW y 5 MW. Rocasol busca trasladar el crecimiento que ha tenido este mercado hacia las instalaciones residenciales y comerciales, en un contexto marcado por la reducción de los costos de la tecnología, la expansión de los vehículos eléctricos, el incremento de las tarifas de energía y el interés por contar con mayor seguridad energética.
Orígenes y giro hacia el negocio financiero
Rocasol fue fundada en 2020 por Santiago Rodríguez y Martín Carbonell, dos recién egresados de la Universidad de los Andes que iniciaron el emprendimiento enfocado en la autogeneración de energía solar. Rodríguez, administrador de empresas, asumió como CEO y quedó a cargo de la dirección general, el área comercial y la visión estratégica. Carbonell, ingeniero industrial, se concentró en la estructuración del producto, las operaciones y las iniciativas de sostenibilidad.
Durante los primeros dos años, la compañía se dedicó directamente a instalar paneles solares en viviendas y pequeños negocios. Esta etapa les permitió conocer de primera mano las dificultades técnicas y logísticas del negocio, pero también identificar lo que consideraron el principal obstáculo para ampliar este tipo de proyectos: el acceso a financiación.
De acuerdo con la experiencia de la compañía, la banca tradicional no está estructurada para financiar proyectos cuyo principal beneficio consiste en generar ahorros en los gastos de energía. Además, los procesos de evaluación y desembolso pueden extenderse durante varios meses, mientras los clientes necesitan tomar decisiones con mayor rapidez frente a las distintas alternativas disponibles.
A comienzos de 2022, los fundadores levantaron capital mediante una primera ronda de inversión con familiares y amigos. Con esos recursos, Rocasol modificó su modelo de negocio y dejó de operar principalmente como instaladora para convertirse en una plataforma que conecta a clientes, financiadores e instaladores.
Este cambio transformó a las antiguas empresas competidoras en aliadas, pues las firmas instaladoras comenzaron a remitirle proyectos que requerían estructuración financiera. Sin embargo, el volumen de solicitudes hizo que la compañía rápidamente superara el capital disponible para financiar los proyectos.
Cinco meses después se incorporó Juan Pablo Michelsen, exvicepresidente financiero y administrativo de Banco Itaú Corpbanca en Colombia, quien asumió el liderazgo de la arquitectura financiera y la estructuración de vehículos de inversión. Actualmente, Rocasol desarrolla esquemas de crédito y leasing con plazos de hasta 120 meses, que pueden cubrir entre el 10 % y el 100 % del costo de la infraestructura solar.
Alianzas con Skandia, Amarilo y Primax
Después de tres años de negociaciones, en diciembre de 2025 Rocasol consiguió un compromiso de inversión de $30.000 millones con la administradora de fondos Skandia. El acuerdo está destinado a implementar más de 400 sistemas de autogeneración solar en más de 20 ciudades del país.

Según las proyecciones, estos proyectos permitirían generar más de 9,3 millones de kilovatios-hora (kWh) de energía limpia al año y producir ahorros de hasta el 90 % en las facturas de electricidad, equivalentes a más de $9.600 millones acumulados.
Las 400 instalaciones representan, de acuerdo con la información de la compañía, cerca del 26 % de las solicitudes recibidas en las principales ciudades. La demanda también se ha visto impulsada por el crecimiento del consumo eléctrico y las preocupaciones sobre el abastecimiento energético para los próximos años.
En el sector de combustibles, Rocasol también alcanzó un acuerdo con la red de estaciones de servicio Primax. Después de una etapa piloto con tres estaciones entregadas dentro de los tiempos y presupuestos establecidos, la compañía fue seleccionada para desarrollar cerca del 50 % de un nuevo paquete de proyectos fotovoltaicos en Bogotá, Cali, Chía y Barranquilla.
Estas soluciones buscan permitir que las estaciones reduzcan hasta en un 95 % el costo de su factura eléctrica operativa y mantengan la continuidad de sus operaciones ante eventuales restricciones en el suministro.
Otro de los acuerdos destacados se produjo en el sector de la construcción. Después de cuatro años de trabajo conjunto y 122 reuniones con la constructora Amarilo, inicialmente enfocadas en implementar soluciones para viviendas de interés social (VIS), ambas compañías formalizaron en febrero de 2026 una empresa conjunta.
La alianza contempla desarrollar alrededor de 41 megavatios pico (MWp), distribuidos en más de 318 proyectos durante un periodo de 15 años, con una inversión estimada en $145.000 millones. El proyecto comenzó con un piloto de 12 iniciativas e incluye viviendas VIS, proyectos no VIS y áreas comunes.
De acuerdo con las proyecciones, la alianza permitiría reducir 8.800 toneladas de CO2 al año y generar ahorros acumulados superiores a $1,3 billones durante 25 años para los copropietarios. Aunque inicialmente fue planteada como un acuerdo exclusivo, la iniciativa posteriormente se abrió a otros desarrolladores aliados de Amarilo.

Cómo funciona el modelo de Rocasol
Actualmente, Rocasol opera como estructurador financiero para más de 70 compañías instaladoras que tienen presencia en el 70 % del territorio nacional. Su modelo técnico no contempla el uso de baterías de almacenamiento, una decisión que permite reducir los costos de los sistemas y facilitar su financiación.
La energía que no es utilizada durante el día se inyecta al Sistema Eléctrico Nacional, mientras que durante la noche los usuarios toman electricidad de la red.
Para adquirir los equipos, la startup trabaja con empresas especializadas encargadas de la importación. Todos los paneles solares utilizados son fabricados en China, ya sea por productores chinos o compañías internacionales, y corresponden a fabricantes clasificados en la categoría Tier 1 de acuerdo con BloombergNEF.
Esta clasificación busca reducir los riesgos relacionados con el respaldo de las garantías de producción de los paneles, que pueden extenderse durante 25 o 30 años.
La empresa cuenta actualmente con una nómina directa de 13 personas y utiliza herramientas de inteligencia artificial para apoyar distintos procesos de gestión. Además, mantiene presencia en los sectores residencial, comercial e industrial y participa en espacios gremiales de la ANDI y SER Colombia.
Escrito por: Diego Coronado





































