Durante la madrugada de este jueves, 22 de octubre, habitantes de las veredas Las Lajas, Tierra de Castro y Pajales, en Moniquirá, Boyacá, enfrentaron dos emergencias asociadas, según los expertos, a las fuertes lluvias de los últimos días. Los incidentes obligaron al cierre temporal de vías y a la evacuación preventiva de varias familias.
La primera emergencia se registró en inmediaciones de las veredas Las Lajas y Tierra de Castro, donde un movimiento en masa obligó a suspender temporalmente el tránsito por una vía de la zona.
El caso más grave ocurrió en la vereda Pajales, en el corredor que conduce hacia el municipio de San José de Pare. Cerca de las 4:00 a. m., habitantes del sector alertaron a los organismos de emergencia sobre un deslizamiento que destruyó una vivienda y dejó otras dos en riesgo de colapso.
La teniente Gloria Wilches Franco, comandante del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Moniquirá, explicó que la emergencia habría sido ocasionada por las precipitaciones registradas durante los dos días anteriores.
“Me informaron que se estaba presentando un deslizamiento de tierra por las lluvias de los últimos dos días; integrantes del Cuerpo de Bomberos Voluntarios, en compañía de una patrulla de la Policía, se trasladaron al lugar, pero la vía está en muy malas condiciones”, señaló la oficial.
Debido al deterioro de la carretera, los equipos de respuesta tuvieron que recorrer durante una hora y 40 minutos una trocha antes de llegar al sitio afectado. La teniente indicó que las condiciones de visibilidad también dificultaron la atención inicial de la emergencia.

Una vez en el lugar, los bomberos recomendaron evacuar a las familias que habitaban la parte baja del terreno, ante el riesgo de nuevos movimientos de tierra y el posible colapso de otras dos viviendas.
“Estaba muy oscuro. Les recomendé evacuar a las familias de la parte de abajo; el señor informó que había riesgo de colapso de dos viviendas más porque hubo movimiento de masa. Las familias fueron evacuadas y, por precaución, se acordonó, y se les informó a las familias que no podían ingresar a la zona porque la tierra seguía moviéndose”, manifestó Wilches Franco.

La emergencia dejó tres viviendas destruidas y obligó a evacuar a las familias de otras dos casas que permanecían en riesgo. Entretanto, los organismos de gestión del riesgo esperan la convocatoria de un consejo extraordinario para evaluar los daños y definir las medidas necesarias para prevenir nuevas afectaciones.
En su más reciente pronóstico, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) advirtió sobre la posibilidad de lluvias entre moderadas y fuertes en los departamentos de Santander, Norte de Santander, Boyacá y Cundinamarca.
Escrito por: Diego Coronado






































