En su más reciente informe sobre la lucha contra el narcotráfico, el Departamento de Estado de Estados Unidos incluyó nuevamente a Colombia en la lista de países considerados importantes centros de tránsito o productores de drogas ilícitas. En el documento también aparecen naciones como Afganistán, Bahamas, Bolivia, China, Ecuador, México, Panamá, Perú y Venezuela.
El comunicado de Washington hizo referencia, además, al cambio de Gobierno en Colombia y a la llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia. Según el texto, los ciudadanos colombianos tomaron la decisión de elegir a un mandatario que ha manifestado su intención de emprender una ofensiva contra los cultivos de coca y la producción de cocaína.
“Estos alcanzaron niveles récord bajo las fallidas políticas socialistas de su predecesor”, señala el documento estadounidense, en alusión al Gobierno de Gustavo Petro.
La administración de Estados Unidos también sostuvo que Colombia podría recuperar su posición como uno de sus principales aliados en materia de seguridad en el hemisferio. En ese sentido, destacó el papel que, según Washington, desempeñarán las Fuerzas Militares, la Policía, la Fiscalía y los tribunales bajo el nuevo Gobierno.
Aunque Estados Unidos decidió mantener la descertificación de Colombia, el comunicado dejó abierta la posibilidad de retirar esta calificación si el país demuestra avances significativos durante el próximo año en la erradicación de cultivos de coca y en la desarticulación de las estructuras del narcotráfico.
“Si, como se espera, Colombia logra avances en la erradicación enérgica de la coca y el desmantelamiento de sus redes narcoterroristas durante el próximo año, consideraré levantar la calificación de ‘fracaso demostrado’ del país”, indica el documento.

Washington atribuyó la permanencia de esta medida a lo que calificó como “incompetencia y caos” del anterior Gobierno, al que identificó como una administración de “extrema izquierda”.
La decisión estuvo acompañada de un waiver, mecanismo que permite establecer una excepción dentro de una medida sancionatoria. En términos prácticos, esta figura no elimina la descertificación, pero sí permite conservar determinadas formas de cooperación y asistencia, al tiempo que brinda a Colombia una posibilidad de trabajar para recuperar la certificación.
La primera descertificación se produjo el 15 de septiembre de 2025, durante la administración de Gustavo Petro. En ese momento, Estados Unidos afirmó que Colombia había “fallado demostrablemente” en el cumplimiento de sus compromisos internacionales en materia de lucha contra las drogas.

Entre los argumentos expuestos por Washington estuvieron el incremento de los cultivos de coca y de la producción potencial de cocaína, así como sus cuestionamientos a la estrategia implementada por el Gobierno Petro frente a los grupos armados ilegales y las organizaciones dedicadas al narcotráfico.
Por su parte, el Gobierno colombiano rechazó esa interpretación y resaltó los resultados obtenidos en materia de incautaciones, destrucción de laboratorios y operaciones contra estructuras criminales. La determinación de Estados Unidos se produjo, además, en medio de un periodo de tensiones políticas entre Gustavo Petro y el entonces presidente estadounidense Donald Trump.
Escrito por: Diego Coronado





































