En agosto de este año, la colocación de títulos de tesorería (TES) por parte de la Nación se desaceleró. Durante el mes se emitieron $7,69 billones, frente a los $15,6 billones registrados en julio, en un contexto marcado por la alta utilización del cupo legal de endeudamiento público.
De acuerdo con un análisis del equipo de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, durante agosto el sistema financiero contó con una amplia liquidez, principalmente como consecuencia de la devolución de recursos a la economía por parte de la Nación.
Durante el mes también se concentró una parte importante de los compromisos relacionados con el servicio de la deuda. En total, se destinaron $9,31 billones a estos pagos, incluidos vencimientos de los TES TF 2026 y el pago de cupones.
El informe señala que, con corte a agosto, los fondos de pensiones y cesantías (AFP) eran los principales tenedores de deuda pública colombiana, con $249 billones en títulos. En segundo lugar se ubicaron los fondos extranjeros, con $205 billones, seguidos por las aseguradoras, con $96,9 billones.
El listado también incluye a los bancos comerciales, con $68,9 billones; el Banco de la República, con $48,5 billones; las entidades públicas y fiduciarias, con $38,6 billones; las fiduciarias privadas, con $32,7 billones; el Ministerio de Hacienda, con $7 billones; las corporaciones financieras y comisionistas, con $3 billones, y otros agentes, con $50,3 billones.
En agosto, las AFP volvieron a ubicarse como los principales compradores de TES, con adquisiciones por $4,9 billones. A diferencia de junio y julio, durante este mes mostraron una mayor preferencia por los títulos a tasa fija frente a los denominados en UVR, lo que, según los analistas, podría reflejar una reducción en sus expectativas de inflación.
Sin embargo, la sorpresa alcista del dato de inflación de agosto, que alcanzó el 6,24 % anual, podría modificar la dinámica observada en las inversiones de estos fondos.
Los analistas también consideran que las AFP estarán atentas a varios factores que podrían incidir en el comportamiento del mercado, entre ellos la definición del salario mínimo de 2027, la reforma pensional y una eventual contrarreforma, el decreto relacionado con la repatriación de recursos del exterior y la ley de ajuste fiscal.
En cuanto a los inversionistas extranjeros, agosto marcó dos meses consecutivos de ventas de TES en el mercado spot. En ese periodo acumularon ventas por $4 billones, comportamiento que podría estar relacionado con una estrategia de toma de utilidades por parte de algunos participantes del mercado.
Durante julio, entre los mayores vendedores estuvieron fondos soberanos de Singapur, con ventas por $1,5 billones; Noruega, con $1,1 billones; y un fondo de pensiones de Países Bajos, con $0,4 billones. En contraste, la gestora internacional Pimco fue el único comprador de una colocación directa de TES.
Los investigadores consideran relevante determinar si durante agosto la toma de utilidades de los inversionistas extranjeros continuó de manera distribuida o si grandes participantes, como Pimco, también optaron por recoger ganancias.
El menor apetito de los extranjeros también se reflejó en el mercado de TES NDF (Non-Delivery Forwards), cuyos principales centros de negociación se encuentran en ciudades como Londres y Nueva York. En este segmento, las tenencias registraron en agosto el menor crecimiento mensual de los últimos cinco meses.
De acuerdo con el análisis, la incertidumbre alrededor de las decisiones sobre las tasas de interés del Banco de la República podría generar una mayor actividad en este mercado.
En el caso de los bancos comerciales, al excluir el efecto del mercado NDF, sus portafolios de TES disminuyeron $5,7 billones durante agosto. En lo corrido del año, la reducción acumulada alcanza aproximadamente $13,1 billones.
Los analistas relacionan parte de este comportamiento con el vencimiento de TES a tasa fija y títulos de corto plazo (TCO), que en conjunto representaron $6,1 billones. Los bancos habrían tenido una participación importante en estos vencimientos, mientras que la reducción de sus posiciones en TES completó tres meses consecutivos.
Las aseguradoras también modificaron su comportamiento durante agosto. Después de las 68.270 reclamaciones registradas por el terremoto, por un valor cercano a $3,7 billones, estas entidades redujeron sus compras netas de TES.

Entre febrero y julio habían acumulado compras por $1,7 billones, pero en agosto el monto se redujo a $0,6 billones, la cifra más baja de los últimos siete meses. En particular, realizaron ventas de TES UVR por $0,1 billones y compras de títulos a tasa fija por $0,6 billones, una dinámica relacionada con la composición de sus portafolios y las necesidades derivadas de los reclamos.
Por su parte, el Ministerio de Hacienda redujo en $1,4 billones su portafolio de TES. La decisión se produjo en medio de fuertes presiones sobre la caja de la entidad, cuya disponibilidad de pesos en el Banco de la República cerró agosto en su nivel más bajo desde abril.
Según los analistas, estas ventas podrían continuar durante los últimos meses del año debido a las necesidades de liquidez que enfrentará Hacienda durante el último trimestre.
En el caso del Banco de la República, agosto representó el cuarto mes consecutivo de compras de TES. Entre mayo y agosto, el Emisor adquirió títulos por $8 billones, con lo que su portafolio alcanzó $42,9 billones, el nivel más alto desde enero de 2024.
Los investigadores explican que las mayores compras del Banco de la República inicialmente respondieron a las presiones sobre la liquidez del sistema financiero derivadas de la elevada caja del Ministerio de Hacienda. Sin embargo, consideran que ahora podrían estar relacionadas con la expansión habitual de liquidez que realiza el Emisor ante la mayor demanda de dinero de finales de año, asociada al incremento de la actividad económica.
En ese escenario, los analistas consideran que la tendencia compradora del Banco de la República todavía podría mantenerse.
Las fiduciarias también incrementaron su exposición a la deuda pública. En agosto realizaron compras de TES por $3,1 billones, el mayor monto de los últimos cuatro meses, pese al vencimiento de títulos de corto plazo.
Según los investigadores, este mayor apetito pudo concentrarse en títulos de la parte corta de la curva, ante la expectativa de una valorización de estas referencias por las posibles operaciones de roll-over de deuda que estarían a cargo de la nueva dirección de Crédito Público.
Mientras tanto, la fiducia pública aumentó en $0,2 billones su portafolio de TES, hasta alcanzar $37,1 billones. Las entidades públicas, por su parte, no registraron cambios y mantuvieron su portafolio en $1,5 billones.
En términos generales, el comportamiento de agosto mostró diferencias entre los principales participantes del mercado: mientras las AFP y el Banco de la República ampliaron sus compras de TES, los fondos extranjeros redujeron sus posiciones, los bancos disminuyeron su exposición debido a vencimientos y las aseguradoras moderaron sus adquisiciones por las obligaciones derivadas del terremoto.

Aun así, los fondos de pensiones, los inversionistas extranjeros, las fiduciarias y las aseguradoras continúan ocupando un lugar central en el mercado de deuda pública colombiana.
El comportamiento de las tasas también refleja un escenario de presión sobre el costo de financiamiento. SURA Investments reportó durante agosto incrementos en las tasas de los TES de los tramos medios y largos, mientras que a comienzos de septiembre los TES 2030, 2032 y 2034 continuaron registrando aumentos en sus rendimientos.
Para los investigadores y analistas de SURA Investments, las tasas de los TES permanecieron en niveles elevados, aunque con una tendencia de estabilización en algunos segmentos de la curva. Los títulos de corto plazo se ubicaron alrededor del 9 %, mientras que las referencias de 2030 y 2032 se mantuvieron cerca del 14 % y los vencimientos de 2040 y 2042 permanecieron alrededor del 14 % y 14,5 %.
Este comportamiento refleja la permanencia de primas de riesgo soberano elevadas, en un contexto en el que las condiciones financieras continúan siendo restrictivas y la inflación permanece por encima de la meta del Banco de la República.
El mercado también mantiene la atención sobre la situación fiscal del país y el costo que tendrá para el Gobierno financiar sus necesidades. Estos factores, junto con la evolución del precio del petróleo y la incertidumbre internacional, continúan influyendo en el comportamiento de la deuda pública, el tipo de cambio y otros activos financieros colombianos.
Escrito por: Diego Coronado




































