Tras advertir en un video que “las calles se mancharán de mucha sangre sin importar nada ni nadie”, el jefe del comando menor de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra (ACSN), alias “Naín”, señaló como objetivos militares a varios jefes de grupos criminales de la región.
Desde una ranchería en la vereda Kamuishisain, en Uribia —el mismo lugar donde las Fuerzas Militares confirmaron la muerte de nueve presuntos integrantes de esa organización—, “Naín” anunció un paro armado de tres días en La Guajira a partir del 14 de abril. La elección del escenario no fue casual.
El anuncio se produce tras el operativo militar del pasado 10 de abril, en el que murieron varios de sus hombres. Dos días después, la Defensoría del Pueblo confirmó una masacre en Maicao (La Guajira), donde cinco jóvenes fueron asesinados por hombres armados, entre ellos un menor de 17 años. Aunque las autoridades no han atribuido oficialmente el hecho, organizaciones señalan a las ACSN como posibles responsables en represalia por la operación contra el anillo de seguridad de alias “Naín”.
En el mismo video, el jefe armado declaró como objetivos a figuras como “Jairito Herrera”, Pedro Cotes, a quien calificó como “uno de los mayores narcotraficantes y sapos de la ley”, así como a miembros de los JJ, entre ellos alias Kevin Moscote, conocido como “Kevin Masacre”, y sus colaboradores.
Lerber Dimas Vásquez, director ejecutivo de la Plataforma de Defensores de Derechos Humanos, Ambientales y Liderazgos de la Sierra Nevada (Pdhal), advirtió que el paro armado podría agravar el escenario de “violencia extrema” que enfrenta Riohacha, ciudad que lidera la tasa de homicidios en el norte del país en 2026.
Según datos entregados por el experto, Riohacha registra 36 homicidios, seguida de Santa Marta con 30 y Valledupar con 32. “La situación en Riohacha se explica por la presencia de múltiples actores armados —Segunda Marquetalia, ELN, Clan del Golfo, los JJ y las ACSN— que se disputan el territorio a sangre y fuego, dejando al menos tres masacres recientes: dos en Maicao y una en Riohacha”, señaló.

Dimas Vásquez también alertó sobre la falta de pronunciamiento del comando central de las ACSN frente al anuncio de alias “Naín”. “No se ha dicho nada en los canales oficiales que apruebe o desapruebe esta acción. En cualquier caso, el que calla otorga”, afirmó.
El paro armado se da en medio de una intensificación del conflicto entre las ACSN y otros grupos ilegales por el control del corredor que va desde la Troncal del Caribe hasta la Alta Guajira. En febrero, esta disputa llevó al cierre del Parque Tayrona, en Santa Marta, tras amenazas a funcionarios de Parques Nacionales Naturales. La medida se mantuvo durante 17 días y fue levantada tras diálogos con comunidades que dependen del turismo, actividad que, según expertos, también es fuente de ingresos para estos grupos mediante extorsiones.
Más al sur, en Aracataca (Magdalena), la situación también ha sido crítica. Desde el 18 de febrero, organizaciones de derechos humanos denunciaron el confinamiento de familias indígenas y varios heridos por enfrentamientos entre las ACSN y el Clan del Golfo. Incluso se reportaron víctimas mortales, entre ellas un niño de seis años y un adulto mayor de 92.
La respuesta estatal se concretó el 10 de marzo, cuando, según el gobernador del cabildo arhuaco de Magdalena y La Guajira, Luis Salcedo Zalabata, 11 personas heridas fueron evacuadas mediante un corredor humanitario del Ejército. Desde entonces, las Fuerzas Militares aseguran que mantienen operaciones sostenidas para retomar el control de la Sierra Nevada y proteger a las comunidades. “Será una operación permanente para evitar que estos grupos vuelvan a afectar a la población”, afirmó el general Carlos Carrasquilla Gómez, comandante de la Primera División del Ejército.
Escrito por: Diego Coronado







































