La estrategia «De la finca a la taza», impulsada en septiembre de 2024 por Germán Bahamón, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), busca exportar café tostado en origen y variedades de especialidad hacia Estados Unidos en un plazo inferior a 72 horas. La iniciativa pretende integrar más etapas de la cadena productiva para que una mayor proporción del valor generado por el negocio permanezca en Colombia.
Para poner en marcha el proyecto, la Federación contó con el apoyo de Almacafé, empresa encargada del almacenamiento, la trilla, la tostión y la exportación del grano, que dispone de siete fábricas en el país. La conexión aérea entre Bogotá y Miami se convirtió en un componente clave para agilizar los despachos.
El plan también contempla el comercio electrónico como vía para llegar directamente a los consumidores estadounidenses, incluso mediante plataformas como Amazon y Walmart.com. La meta es mejorar la rentabilidad de los productores y ampliar su participación en las etapas de transformación y comercialización.
A partir de esta iniciativa, varias empresas cafeteras colombianas han avanzado en un modelo que consiste en enviar el producto tostado, empacado y listo para preparar. Algunas buscan, además, vender directamente en Estados Unidos y reducir el tiempo que transcurre entre la tostión y el consumo.
Cinco compañías que apuestan por llevar café colombiano tostado al mercado estadounidense son Coocentral, Esencia de Oro, Pergamino, Lolo Coffee Group y Devoción, esta última liderada por Steven Sutton.
Coocentral: café tostado desde el Huila para Estados Unidos
Con sede en Garzón, Huila, la Cooperativa Central de Caficultores (Coocentral) ha ampliado sus operaciones desde la comercialización del grano hasta su transformación industrial. La organización se constituyó formalmente en 1975 y comenzó a producir café tostado en 2015. Una década después, dio el paso hacia la exportación directa de cafés tostados y de especialidad.
Su gerente general, Luis Mauricio Rivera Vargas, ha defendido la importancia de aumentar los ingresos y la productividad de los caficultores. La operación comercial en Estados Unidos permite recibir los pedidos, tostar y empacar el producto en Garzón y enviarlo directamente a los compradores.
Según la cooperativa, los pedidos pueden llegar a cualquier dirección de Estados Unidos en un máximo de 72 horas hábiles. De esta manera, busca que una mayor parte del valor comercial permanezca en la región productora.
Entre sus productos figuran bolsas de 340 gramos de bourbon rosado a USD 25,99, café geisha a USD 27,99 y una variedad premium a USD 17,99, precios equivalentes aproximadamente a entre $56.000 y $87.000.
Esencia de Oro: producción en El Cairo y tostión en Cali
Café Colombia Esencia de Oro produce café de especialidad en una finca propia ubicada en El Cairo, Valle del Cauca, a una altitud de entre 1.850 y 2.000 metros. La tostión se realiza en Cali y la compañía incluye a Estados Unidos entre sus mercados internacionales.
Para agilizar sus exportaciones, trabaja con servicios de transporte aéreo a través de Exports M&R Business World, una empresa dedicada a conectar productos colombianos con mercados internacionales. Su portafolio incluye café verde y tostado, cacao, aguacate Hass, caña de azúcar y textiles.
Esencia de Oro comercializa café de especialidad en presentaciones de 250 gramos por $52.000. También ofrece bolsas de 500 gramos de bourbon rosado por $108.000, incluido un costo de envío de $15.000.

Pergamino: una marca familiar que amplía sus ventas internacionales
Pergamino, marca de Café de Santa Bárbara S. A. S., tiene sus raíces en una familia antioqueña vinculada al negocio cafetero desde comienzos del siglo XX. Entre sus antecedentes se encuentra Alejandro Ángel, tatarabuelo de la familia Echavarría, quien exportaba café en aquella época.
Pedro Miguel Echavarría, gerente de Pergamino, ha impulsado una propuesta centrada en la trazabilidad, el origen y la calidad de los cafés de especialidad. La empresa trabaja con más de 1.500 productores aliados y exporta buena parte de su producción en verde, aunque también tuesta lotes seleccionados para comercializarlos a través de sus tiendas en Medellín y sus canales digitales.
La compañía ya envía café tostado a Estados Unidos y Canadá, pero todavía no garantiza entregas en un plazo de 72 horas. Detrás de la marca está Café de Santa Bárbara, una sociedad familiar que registró ingresos superiores a los $71.000 millones en 2023, según la información empresarial citada en el artículo original.
Lolo Coffee Group: cuatro generaciones dedicadas al café
La historia de Lolo Coffee Group, empresa familiar de Manizales, se remonta a 1940, cuando José Dolores Gómez, conocido como Lolo, comenzó a comprar café en Sevilla, Valle del Cauca. Con el paso de las décadas, la familia desarrolló su infraestructura en Manizales y consolidó su actividad exportadora.
Actualmente, el negocio involucra a integrantes de la tercera y cuarta generación familiar. Aunque su actividad se ha concentrado tradicionalmente en el café verde, la compañía también ha avanzado en la transformación del producto y en la prestación de servicios relacionados con el sector.
Lolo Coffee Group exporta café tostado a diferentes ciudades de Estados Unidos y ofrece a sus clientes la posibilidad de definir el perfil de taza y las características de la tostión de acuerdo con sus preferencias.

Devoción: café colombiano con énfasis en la frescura
La quinta empresa es Devoción, liderada por el empresario colombiano Steven Sutton. Aunque no se dedica directamente al cultivo, la compañía selecciona café en fincas colombianas y busca mantener una cadena de suministro que permita conservar la frescura del producto hasta su llegada al consumidor estadounidense.
Devoción cuenta con establecimientos en Nueva York, ubicados en sectores como Williamsburg, Downtown Brooklyn, Flatiron, DUMBO, Midtown y NoMad.
La publicación Forbes México ha relacionado a la compañía con el concepto «de la finca a la taza». Para agilizar sus entregas, Sutton utiliza el servicio de FedEx, con el objetivo de llevar café colombiano a Nueva York en un plazo de 72 horas o menos.
Las cinco empresas reflejan una apuesta por ampliar la transformación del café dentro de Colombia y acercar a los productores al consumidor final. Con el envío de café tostado y empacado directamente desde el país, buscan fortalecer el valor agregado nacional y aprovechar las oportunidades comerciales del mercado estadounidense.
Escrito por: Diego Coronado





































