El mercado de automóviles en Colombia ha enfrentado años desafiantes desde la llegada de la pandemia. Factores como las altas tasas de interés, la devaluación del peso y otros elementos económicos han dificultado la compra de vehículos nuevos. Debido a sus altos costos, muchas personas evitan adquirir modelos recientes, ya que esto implica asumir deudas a largo plazo.
Sin embargo, desde el Salón del Automóvil de 2024 la situación ha ido cambiando poco a poco, pues por la facilidad de créditos que están ofreciendo los bancos y las marcas en sí, muchas personas se han arriesgado a adquirir vehículos nuevos y por eso el sector estaba de nuevo creciendo.
No obstante, el Gobierno Nacional está planeando unas medidas que podrían caer como balde de agua fría a estas marcas, ya que harían aumentar el precio de los carros y las autopartes y por eso de nuevo se volverían poco asequibles para los colombianos.
Cuáles son las medidas del Gobierno Nacional en la importación de vehículos
La primera jugada es con respecto al Acuerdo de Complementación Económica firmado con Brasil, el cual se selló en 2017 y permitía la importación de vehículos desde ese país mediante el esquema de cupos sin arancel.
Sin embargo, se adelanta una denuncia de este tratado para que a partir del 30 de septiembre ya no se siga con ese acuerdo porque pese a que si se importaban carros y autopartes, la exportación hacia ese país era prácticamente nula y por eso no había peso para continuar con el acuerdo, según el Gobierno Nacional.
“Manifiesto el interés de la República de Colombia de no continuar aplicando el Entendimiento celebrado entre los Gobiernos de la República Federativa de Brasil y la República de Colombia sobre la profundización de preferencias arancelarias bilaterales en el sector automotor”, publicó en una carta el entonces ministro de Comercio, Luis Carlos Reyes, el pasado 17 de julio.
No obstante, eso traería duras consecuencias en cuanto al costo de los vehículos de marcas tales como Renault, Chevrolet, Volkswagen, Fiat y Toyota, que son protagonistas de gran parte del sector automotor.
“Al afectar la provisión de productos de origen brasileño a los concesionarios en Colombia, se restringe el libre acceso del consumidor al mercado y se resiente la confianza inversionista, al tiempo de aumentar el desempleo”, respondió en su momento la Asociación Gremial de Concesionarios de Automotores (Aconauto).
Lo cierto es que desde todo el sector automotor le piden al Gobierno Nacional que en vez de aplicar estas medidas que afectarían incluso a la economía, se profundice el libre acceso de los colombianos a los vehículos para que tengan más opción de una movilidad libre y que ayude al medio ambiente.
Por LMC y tomado del Pulzo.com