Tras la dura derrota 3-1 de Colombia ante Francia, el técnico Néstor Lorenzo hizo una autocrítica frontal y dejó varias conclusiones que encienden alertas de cara a lo que viene.
El entrenador no esquivó responsabilidades y puso el foco en las fallas defensivas, señalando que allí estuvo una de las claves del resultado. Aun así, destacó la paridad del grupo y el valor de este tipo de partidos para evaluar alternativas dentro del plantel.
Lorenzo explicó que la seguidilla de compromisos le permitió observar a nuevos jugadores en competencia real, algo que considera fundamental en la construcción del equipo. Además, resaltó la reacción en el segundo tiempo, cuando Colombia adelantó líneas, presionó con mayor intensidad y se atrevió a jugar en duelos individuales, mostrando una versión más competitiva.
El mensaje es claro: hay errores que corregir, pero también señales que invitan a creer en la evolución del equipo antes de los grandes retos.




































