La Fiscalía confirmó que imputará cargos a dos profesores por el caso de Valeria Afanador, la menor que fue encontrada sin vida cerca de su colegio en Cajicá, Cundinamarca, tras haber sido reportada como desaparecida.
La Fiscalía General de la Nación, a través de su seccional en Cundinamarca, adelanta la radicación de la audiencia de imputación ante un juez de control de garantías contra los docentes Emely Fuentes y Danny Javier Ochoa.
Según el ente investigador, existe material probatorio contundente que permitiría judicializarlos por el delito de homicidio culposo, en relación con los hechos ocurridos en el municipio de Cajicá.
Las declaraciones de los profesores
En septiembre de 2025, las autoridades recopilaron los testimonios de los docentes que se encontraban en el Gimnasio Los Laureles el día de la desaparición de Valeria. Una de las profesoras relató que la menor asistió normalmente a sus clases durante la mañana.
Según su declaración, Valeria estuvo en matemáticas entre las 7:30 y las 8:50 de la mañana y posteriormente participó en otra clase hasta las 10:05. Al iniciar el descanso, la niña salió corriendo del salón y se dirigió al área de deportes para buscar un balón, una conducta que, según la docente, era habitual en ella.
La profesora aseguró que, tras finalizar el descanso a las 10:35 de la mañana, Valeria no regresó al salón. Fueron sus propios compañeros quienes alertaron sobre su ausencia mientras ella impartía clase a otro grupo de estudiantes.
Los mensajes que alertaron sobre su desaparición
De acuerdo con el expediente, la alerta formal se produjo en un chat interno de profesores a las 11:14 de la mañana, aproximadamente 69 minutos después de que se perdiera el rastro de la menor.
En los mensajes, varios docentes intercambiaron información intentando ubicarla en diferentes espacios del colegio, incluyendo aulas, zonas de preescolar y salones especializados, sin obtener resultados.
Una de las profesoras indicó ante la Fiscalía que hacia el mediodía se activó una alarma de evacuación y que, a partir de ese momento, estudiantes y docentes iniciaron una búsqueda más amplia. Según el relato, sobre las 12:50 p. m. fue informada la madre de la niña y cerca de las 2:00 p. m. se notificó la presencia de organismos de emergencia en el río cercano al colegio.

Lo que dicen las partes
Julián Quintana, representante de la familia de la menor, insistió en la necesidad de establecer responsabilidades penales no solo de los docentes, sino también de directivos de la institución, argumentando que existieron omisiones graves que habrían influido en el desenlace del caso.
Por su parte, Francisco Bernate sostuvo que dentro del colegio existe una estructura organizacional con funciones claramente definidas y que la responsabilidad de la supervisión durante los descansos recae sobre docentes específicos, información que, según afirmó, ya fue entregada a las autoridades.
Escrito por: Diego Coronado





































